Archidona ha sido un lugar de asentamiento de distintas culturas que han dejado aquí sus huellas. Tal vez, la más impresionante es la antigua Arsiduna árabe con su recinto fortificado en el que se protegía a la que fuera capital de la Cora de Rayya, lugar de la proclamación de Abd el-Rahman I, primer emir independiente de Al-Andalus, y uno de los puntos estratégicos en el levantamiento del Rebelde Omar Ibn-Hafsun contra los Omeyas. Los testimonios arqueológicos e históricos de Archidona nos trasladan hasta la Prehistoria, llevándonos luego a la cultura íbera y a la romana. Más tarde, bajo el Señorío de los Duques de Osuna, Archidona conoció momentos de gran trascendencia ligados sobre todo a la arquitectura y urbanismo del Barroco, destacando como emblema su Plaza Ochavada. En 1901, fue concedido a la Villa de Archidona el título de Ciudad.
En ese mismo emplazamiento se encuentra la ermita-mezquita de la Virgen de Gracia, el único templo de época árabe que se conserva en la provincia de Málaga, reconvertido al culto cristiano. La nueva Archidona surgió tras la conquista cristiana de 1462 que con un rico patrimonio histórico y cultural motivó su declaración en 1980 como Conjunto Histórico Artístico.
Los testimonios arqueológicos e históricos de Archidona nos trasladan hasta la Prehistoria, llevándonos luego a la cultura íbera y a la romana. Más tarde, bajo el Señorío de los Duques de Osuna, Archidona conoció momentos de gran trascendencia ligados sobre todo a la arquitectura y urbanismo del Barroco, destacando como emblema su Plaza Ochavada. En 1901, fue concedido a la Villa de Archidona el título de Ciudad.