El enfrentamiento entre los duques de Osuna y de Cabra por la titularidad de su actual término municipal acabó con la creación de un nuevo señorío bajo la tutela del licenciado Pedro de Tapia, en una operación firmada por el Rey Felipe III. Todo este proceso terminó por dar a este municipio el sobrenombre del “Entredicho”.
Entre sus elementos urbanísticos populares podemos destacar la casa de La Cantina o el edificio del lavadero municipal, sin olvidar peculiaridades etnográficas como su Real Feria de Ganado (con más de 135 años) y su fenómeno cultural más representativo, Los Cantes de Poetas o Trovos.